Romance del Lobo

El lobo en la Sierra de la Culebra y Sanabria

Hace años el lobo era el principal enemigo de los pastores. Aún hoy lo sigue siendo, a pesar de que el número de ejemplares ha descendido en las últimas décadas. Sin embargo, en la sierra de la Culebra y alrededores de Sanabria, es donde hay una mayor densidad de ejemplares a nivel europeo. La animadversión hacia esta especie se está convirtiendo en una firme voluntad de conservación, pues el peligro de extinción que tienen los lobos es una realidad. Desde tiempos remotos el hombre y el lobo han tenido una intensa relación, marcada unas veces por la fascinación y otras por un temor exacerbado. El tí Joaquín de Pedralba, me contó cómo una noche le siguieron varios lobos, había nevado y la falta de comida les hacia temerarios, ya que normalmente rehusan la cercanía con el ser humano, esta manada le amenazo hasta que llego a su casa. Un encuentro así es un acontecimiento aislado, hay que procurar no perder la compostura, no dejar traslucir el miedo, ni echar a correr ni enfrentarse; gestos que excitan aun más al lobo. Hay que vencer el pánico, caminar erguido, pausadamente y con decisión, pues esto es lo que más desorienta al animal. Y si no da resultado no se preocupe, siempre queda el recurso de rezar, si rezar no es eficaz, le aconsejo que de suela al zapato, es decir corra como si estuviera en una final de los 100 metros lisos, pues de lo contrario lo tiene francamente mal posiblemente no pueda vivir para contarlo. Nuestra cultura, es rica en alusiones a la supuesta perversidad y agresividad del lobo. No es de extrañar que un depredador como el lobo, capaz de hacernos frente en la naturaleza que nos rodea, despierte los ancestrales miedos de pasar de cazador a ser cazado. Sin embargo en la lucha ancestral entre lobo y hombre, las agresiones del lobo frente a las del hombre son considerablemente menores. La evidencia es la actual situación de su especie en franca regresión. Los celtas tenían a este animal como símbolo de la sociabilidad, la eficacia y la inteligencia. De la noche de los tiempos se cuenta este narración del romance del lobo y el viejo, con diferentes versiones una de ellas es esta:

Romance del Lobo y el Viejo

El Lobo y el ViejoSe miraban a los ojos los dos, el lobo y el viejo dagas de frío clavadas en las almas y cuerpos mientras los copos de nieve hace jirones el viento. Lo ve acercarse despacio un vago bulto primero para luego perfilarse nítido, claro, siniestro, las rojas fauces abiertas en una nube de alientos. Fueron muchas las ovejas que le llevara el engendro, y aun ayer, de anochecida, le había matado otro perro; y entre las pisadas, siempre una huella sin dedos. Fueron semanas de lucha, y meses y años enteros uno al acecho del otro, uno del otro al acecho largas noches de espera acechando en silencio. El viejo tras su venganza, el lobo tras su sustento han sido tantas las burlas, tantas las argucias fueron que uno y otro se conocen y hasta respeto se tienen.Y ahora lo tiene de frente, y le esta mirando quedo, del lobo a los ojos miran los negros ojos del viejo y las distancias se acortan hasta mezclar los alientos. El lobo y el viejo ven llegado su momento, por la ladera del monte suben los hombres del pueblo, gargantas enronquecidas lanzan voces al viento. Mudas las caras de asombro miran juntos los dos cuerpos sin una huella de lucha, sin una marca en el suelo, como dormidos estan el viejo y el lobo muertos. La cabeza de la fiera reposa en el regazo del viejo, el cuerpo del lobo abraza el viejo con los brazos yertos. Con los dos cuerpos, la gente desciende del monte en silencio.


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